Edificio de 1880 perfectamente rehabilitado. Ideal para aquellos que desean descanso que ofrece además la posibilidad de participar en la vida cotidiana del pueblo: taller de cerámica ibera, de plantas medicinales o de elaboración de quesos. Cuenta con 5 amplias habitaciones.
También tiene un restaurante que ofrece una experiencia de turismo gastronómico, elaborada con productos ecológicos de proximidad, variedades autóctonas y alimentos recuperados. |